Llamamos flemón dental o abscenso dental a la inflamación producida en la encía de un diente o muela en consecuencia a una infección bacteriana que se transmite a través del diente. Esta infección se distingue por la aparición de una bolsa de pus junto a la zona afectada.
Llamamos flemón dental o abscenso dental a la inflamación producida en la encía de un diente o muela en consecuencia a una infección bacteriana que se transmite a través del diente. Esta infección se distingue por la aparición de una bolsa de pus junto a la zona afectada.
Esto suele ser un problema común fácilmente reconocible, sobre todo por los síntomas y la hinchazón de la zona afectada en los primeros días, dando lugar a la aparición de un flemón en la muela o un flemón en un diente.
El flemón puede aparecer en cualquier parte de nuestra boca, aunque la apariencia más significativa suele ser en la encía superior e inferior.
La apariencia de ello, nos va a llevar a detectar que tenemos un depósito de pus en los tejidos adyacentes.
Esta patología bucodental, de no ser tratada a tiempo por un especialista, puede conllevar a la infección de los tejidos que rodean y sujetan los dientes.
La pregunta de cuánto dura un flemón en la cara, va a depender de la gravedad de la infección. De normal, la mejoría empieza a partir de las 48 horas desde que comienzas a tomar el antibiótico, pero la duración del tratamiento será entre 7-10 días.
Después de ello, habrá que valorar si es necesario realizar un tratamiento odontológico posterior como una endodoncia o la extracción de la pieza dental.
Existen diferentes causas de un flemón dental, en función del número de bacterias que hayan penetrado en la pieza dental.
La causa más común de un absceso dental es una caries dental no tratada que se ha extendido a la pulpa del diente. Una infección gingival también puede causar un absceso dental, así como una fractura o lesión en el diente.
Sus causas principales suelen ser además las, enfermedades periodontales y traumatismos:
Una vez que tengamos la infección controlada, es muy importante tratar la causa que ha llevado a la aparición del flemón dental, para evitar que ocurra en un futuro.
Podemos identificar una serie de síntomas que nos alerta de la aparición de un flemón dental en nuestra boca.
El dolor dental es uno de los síntomas más comunes de un absceso dental, y puede ser intenso y constante. El dolor al masticar, morder y tragar son también comunes, así como dolor facial, dolor de oído y dolor de mandíbula. También puede haber hinchazón en la mandíbula, cara y encía, así como dolor en la lengua, cuello y hombro.
Entre todas ellas encontramos:
Si comienzas a padecer alguno de estos síntomas, lo más probable es que estés padeciendo un flemón dental.
Lo más importante en ese momento es informar a tu dentista, para que valore tu caso y pueda indicarte el tratamiento más adecuado para remitirlo.
¿Cómo curar un flemón? Para el tratamiento del flemón dental, lo primero de todo es combatir la infección y la inflamación a través de antibióticos y antiinflamatorios.
El tratamiento para un absceso dental incluye la eliminación de la infección y la reducción del dolor. Esto puede incluir una limpieza dental para eliminar la placa y el cálculo, así como el drenaje del absceso. Si la infección se ha extendido a la pulpa del diente, puede ser necesario un tratamiento de endodoncia para eliminar la pulpa infectada y sellar el diente.
Una vez curada la infección, se realizará una valoración de la zona afectada. En el caso de que el nervio haya resultado dañado, se procederá a realizar una endodoncia. Este tratamiento permite conservar el diente que, de otro modo, tendría que ser extraído.
Cuando no se trata una infección, esta puede llegar a afectar incluso a los tejidos que rodean la pieza dental, provocando la extracción del diente o la muela.
El flemón que no remite con antibióticos deberá de ser valorado por si es necesario probar con otro antibiótico para eliminar la infección. Es muy importante hacerle caso a tu dentista con la toma de antibiótico tanto en las horas como los días que te hayan indicado.
Podemos identificar tres tipos de flemones dentales:
Conocido como flemón en la encía, ya que su origen se localiza en el tejido que une al diente con la propia encía. La aparición de este tipo de flemones se debe a cualquier daño de la encía que haya sido causado por agentes externos.
El flemón periodontal, podemos encontrarlo en el espacio de separación que queda entre el diente y la encía. Debido a esta localización, el flemón puede llegar a extenderse pudiendo llegar al hueso.
La aparición de este tipo de flemón se debe alguna caries o alguna fisura que haya dañado al diente.
Este daño conlleva a la aparición de bacterias que terminan por atacar el tejido, llevando a la aparición de un flemón debajo de la muela o el diente.
El consejo principal para prevenir la aparición de un flemón dental es llevar a cabo una buena higiene bucodental en casa, ya que tiene su origen en la presencia de bacterias en la boca:
La limpieza dental y de encías en casa, es la base principal para mantener una salud oral óptima donde evitar infecciones y enfermedades dentales.
Además de estos consejos de salud bucal, también recomendamos las visitas al dentista cada 6 meses, para poder detectar de manera prematura la aparición de un flemón dental ya que podemos tener un flemón sin dolor, y no habernos dado cuenta.
Un absceso dental, también conocido como flemón dental, es una inflamación e infección que se produce en la raíz de un diente o en la encía. Puede causar dolor dental intenso, especialmente al masticar o morder, y puede estar acompañado de inflamación de la encía, mal aliento, fiebre y dolor de cabeza.
Un flemón suele aparecer debido a una infección ocasionada por bacterias que no han sido eliminadas. Estas llevan a ocasionar caries graves, enfermedades periodontales o algún traumatismo bucal.
Lo primero de todo es realizar una exploración en clínica para detectar de donde proviene y ver la/s pieza/s dentales dañadas.
En clínica llevaremos a cabo unas pruebas diagnósticas, junto radiografías para poder valorar tu caso.
Una vez diagnosticado, el tratamiento irá encaminado a hacer desaparecer los síntomas molestos y una vez controlados, podemos afrontar desde Clínicas Cleardent el tratamiento odontológico necesario en función de la lesión ocasionado por el flemón.
Además, es importante prevenir los abscesos dentales mediante una buena higiene dental. Esto incluye cepillarse los dientes y usar hilo dental regularmente, así como visitar al dentista regularmente para detectar y tratar las caries temprano.
También es importante evitar los alimentos duros y azúcares que pueden causar caries y aumentar el riesgo de infección.
Cuando notemos la presencia de un flemón, lo más idóneo es ponernos en contacto con nuestro dentista para que puedan realizar una exploración e indicarte el tratamiento más idóneo para tu caso.
Es importante no demorar la visita, ya que una infeccion puede llevarnos a perder la pieza dental, y para evitar que se produzcan enfermedades periodontales en los casos más extremos.
Podremos notar la aparición de un flemón tras los 2-4 días.
Cuando se comience el tratamiento con antibióticos para eliminar el flemón, este suele durar una media de un entre 7-10 días, aunque dependerá de la gravedad de la situación que lo haya originado.
Una vez controlado, habrá que valorar el tratamiento odontológico que tenga que realizarse a continuación: endodoncia, extracción dental, etc.
Existe una diferencia clara entre abceso y flemón.
El absceso se identifica porque el área afectada está localizad, delimitada y tiene una fístula por donde se drena el pus. Por el contrario, hablamos de flemón cuando la zona perjudicada abarca más que la simple zona afectada.
Es importante señalar que un absceso dental puede ser una emergencia médica, ya que la infección puede extenderse a la mandíbula, cuello y cabeza, causando dificultad para tragar, dificultad para respirar y otros problemas graves.
Si se sospecha de un absceso dental, es importante buscar atención dental inmediatamente.
Entre los síntomas más habituales de un flemón dental encontramos:
Existen una serie de remedios caseros para aliviar un flemón previo a nuestra cita con el dentista Entre ellos encontramos:
Si los síntomas persisten, aconsejamos acudir al dentista para que esta patología no se agrave.
Podemos identificar un flemón dental como una bolsa de pus que se forma alrededor de la pieza dental afectada. Para remitirlo será necesario el uso de un antibiótico para posteriormente realizar el tratamiento dental más adecuado.
Puede intentar aliviar el dolor tomando ibuprofeno o paracetamol y aplicando compresas tibias sobre la encía afectada. También puede ayudar a aliviar la inflamación y el dolor masticando chicle sin azúcar o bebiendo líquidos fríos. Sin embargo, es importante recordar que estos remedios caseros no tratarán la infección subyacente. Por lo tanto, es esencial consultar a un dentista lo antes posible.
El tiempo que tardará en desaparecer el flemón dependerá de varios factores, como la gravedad de la infección, el tratamiento que reciba y su capacidad para cuidar adecuadamente la zona afectada.
En general, si recibe tratamiento temprano, el flemón debería desaparecer en unos pocos días. Sin embargo, si deja de recibir tratamiento o si la infección empeora, el flemón puede durar más tiempo. Por lo tanto, es importante consultar a un dentista lo antes posible para recibir un tratamiento adecuado.
La infección puede ser causada por una variedad de factores, como una caries profunda, una enfermedad de las encías, una mala higiene oral o una lesión en la boca. En algunos casos, un flemón puede desarrollarse como resultado de una infección viral o bacteriana que se propaga desde otra parte del cuerpo a la boca.
Es importante consultar a un dentista si experimenta síntomas de un flemón, como dolor de encía, dificultad para masticar, hinchazón de la encía o dificultad para abrir la boca. El dentista puede determinar la causa del flemón y recomendar un tratamiento adecuado.
En resumen, el absceso dental es una inflamación e infección que se produce en la raíz de un diente o en la encía. Puede causar dolor dental intenso, especialmente al masticar o morder, y puede estar acompañado de inflamación de la encía, mal aliento, fiebre y dolor de cabeza.
Es importante tratar el absceso dental de manera temprana, y prevenirlo mediante una buena higiene dental y visitas regulares al dentista. En caso de sospechar de un absceso dental, es importante buscar atención dental inmediatamente.