También conocida como hipersalivación, sialosis o ptialismo, la sialorrea es un trastorno bucal caracterizado por una acumulación excesiva de saliva, donde las personas que sufren este trastorno tienen dificultad para controlar las secreciones orales.
¿Qué es la sialorrea? También conocida como hipersalivación, sialosis o ptialismo, es un trastorno bucal caracterizado por una acumulación excesiva de saliva, donde las personas que sufren este trastorno tienen dificultad para controlar las secreciones orales. Esta patología, puede llegar a ser muy molesta para el paciente, por el babeo continuo que se produce.
Determinar el origen de la sialorrea es muy importante para poder establecer un tratamiento de calidad a nivel oral.
La sialorrea puede aparecer tanto en niños como en adultos.
Entre ellas podemos encontrar la posibilidad de que tenga alguna alergia o una infección en las vías respiratorias. Gracias al Plan de Asistencia Dental Infantil (PADI), desde nuestras clínicas podemos realizar revisiones gratuitas tan solo presentando su tarjeta sanitaria.
En el embarazo también es frecuente esta patología, donde hay mujeres que presentan demasiada saliva en la boca a causa de los cambios hormonales que existen.
Cuando los niveles de producción de saliva dificultan tragarla, esta suele deberse a una enfermedad neurológica. Esto hace que la persona babee de forma involuntaria.
Algunas de las enfermedades que producen sialorrea pueden ser: el Parkinson, la Esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o ciertas parálisis. También, la sialorrea puede formar parte de las secuelas que deja un infarto o traumatismo cerebral.
En algunos casos, la sialorrea puede estar relacionada con enfermedades neurológicas, como el Parkinson o la esclerosis múltiple. En estos casos, el tratamiento de la enfermedad subyacente puede ayudar a reducir los síntomas de sialorrea.
El diagnóstico de la enfermedad de párkinson se basa en la presencia de diversos signos de naturaleza motora, pero también existen otros signos no motores que en algunas ocasiones se diagnostican en menor medida.
Uno de estos signos es la sialorrea en párkinson, y puede resultar de diferentes procesos neurológicos, entre ellos las dificultades en el control muscular, hipersecreción, problemas anatómicos para tragar, etc.
Como tratamiento ante ello, es optimizar el tratamiento antiparkinsoniano porque es resultado de un inadecuado ajuste farmacológico. Además, es importante conocer si el paciente está bajo tratamiento con neurolépticos, ya que estos favorecen la aparición de exceso de saliva.
Hoy en día no existe una causa concreta de la aparición de la sialorrea en el embarazo, aunque el cambio hormonal está asociado. Aquellas embarazadas que sienten náuseas, suelen tragar menos, lo que hace que la saliva se acumule en la boca, donde la acidez y las náuseas motivan a las glándulas salivales a producir un exceso de saliva.
Este exceso de saliva, permite cubrir el esófago y protegerlo de las irritaciones que se producen en la boca y la garganta a consecuencia de los vómitos frecuentes. Es muy importante durante el embarazo seguir una serie de recomendaciones de salud dental.
Los síntomas asociados a la salivación excesiva son bastante fáciles de identificar. Aunque el aumento de producción de saliva es el más significativo, podemos identificar algunos más:
La sialorrea puede ser especialmente molesta cuando se produce de repente, con una persona salivando mucho sin previo aviso. También puede ser embarazoso cuando la persona tiene mucha saliva en la boca y no puede controlarlo. A veces, la sialorrea puede ser tan grave que la persona se ve obligada a tragar saliva constantemente.
Ante cualquiera de estos síntomas, es muy importante visitar al dentista para que los especialistas evalúen tu caso.
El tratamiento de la sialorrea varía según la causa subyacente. En algunos casos, se puede tratar la causa subyacente para reducir los síntomas de sialorrea. En otros casos, se pueden usar medicamentos llamados sialogogos para reducir la producción de saliva, o se pueden usar medidas preventivas como evitar alimentos y bebidas que aumentan la producción de saliva.
Hay varias medidas preventivas que se pueden tomar para reducir los síntomas de sialorrea. Estas incluyen evitar alimentos y bebidas que aumentan la producción de saliva, como el café y el alcohol, y mantener una buena higiene bucal para evitar infecciones en las glándulas salivales.
Cuando el paciente detecte alguna anomalía, lo mejor es que acuda a un especialista para que estudien su caso y estimulen el grado de hipersalivación que presenta para darle el tratamiento más adecuado a su caso.
Hay varias opciones disponibles para tratar la sialorrea. El tratamiento farmacológico puede incluir medicamentos que ayudan a reducir la salivación, como los antidepresivos tricíclicos o los antipsicóticos. La radioterapia también puede ser efectiva en algunos casos. En casos graves, la cirugía puede ser necesaria para extirpar las glándulas salivales.
En función del origen de la hipersalivación, encontramos una serie de tratamientos para la sialorrea o ptialismo:
1. Fisioterapia. En aquellos casos más leves, donde el paciente tiene problemas en el control de los músculos faciales, se establecen rutinas de ejercicios de fisioterapia facial y logopedia, con el objetivo de que los pacientes mejoren el control de su mandíbula.
Este tipo de tratamientos, es el único natural para combatir la sialorrea.
2. Fármacos. Cuando la hipersalivación se produce a consecuencia del efecto de un medicamento, lo primero que se recomienda es frenar la administración de dicho fármaco o sustituirlo por otro.
Para ello, es muy importante haber visitado previamente a un especialista.
3. Inyecciones de toxina botulínica. Este tratamiento es el más eficaz para la hipersalivación. Solo se recomienda en aquellos casos en que la sialorrea esté provocada por una excesiva producción de glándulas salivares, que se taponará parcialmente con la toxina botulínica para reducir su actividad.
Este tratamiento tiene la ventaja de que es muy efectivo de inmediato, pero los efectos de las inyecciones durarán unos seis meses, por lo que necesita un mantenimiento constante.
4. Cirugía. En los casos más severos, se recomienda meterse una cirugía. ¿En qué consistirá? En la extracción de algunas glándulas salivares para reducir la producción o ligar los conductos liberadores de la saliva. Con ello, reducimos la cantidad de saliva.
El tratamiento quirúrgico se recomienda solo en pacientes que con tratamientos anteriores no han mejorado o a aquellos cuyo exceso de saliva les impide hacer una vida normal.
5. Tratamiento dental. La sialorrea puede originar inflamación e infección en la boca, por lo que es recomendable que un odontólogo establezca un protocolo de desinfección bucal profesional periódico.
Además de los tratamientos farmacológicos, también existen tratamientos no farmacológicos que pueden ayudar a reducir los síntomas de sialorrea. Estos incluyen la acupuntura, la terapia ocupacional y la terapia de ejercicios. Es importante hablar con su médico para determinar el mejor plan de tratamiento para usted.
La sialorrea o hipersalivación se puede clasificar en dos tipos de casos:
Este tipo de sialorrea es la más común, ya que produce que el paciente tenga una incontinencia de la saliva, lo que hace que este acabe derramándose por las comisuras de la boca o por el labio inferior, dando lugar al babeo.
Este tipo de sialorrea está relacionada con la aparición de alguna enfermedad neuromuscular.
Este segundo tipo de sialorrea consiste en que el flujo de la saliva que producen las glándulas salivares en vez de irse hacia fuera de la boca, estas se van hacia la faringe. Es el tipo menos visible de sialorrea, pero si no se controla puede provocar problemas de respiración.
El acúmulo de cálculos en las glándulas salivales, conocido como sialolitiasis, también puede ser una complicación de la sialorrea crónica. Estos cálculos pueden causar dolor, infección y obstrucción de las glándulas salivales. El tratamiento para sialolitiasis puede incluir la extracción quirúrgica de los cálculos o la eliminación de ellos mediante láser.
La saliva desempeña un papel fundamental en nuestra salud bucodental. En el caso de sentir una serie de anomalías en la segregación de la misma, es muy importante no ignorarlo porque pueden darse las siguientes anomalías:
El síndrome de la boca seca también se asocia con un aumento de la halitosis o mal aliento.
La sialorrea, también conocida como hipersalivación, es un trastorno en el cual se produce un exceso de saliva en la boca.
Puede ser causado por una variedad de factores, incluyendo trastornos neurológicos como el síndrome de Sjogren o la esclerosis múltiple, trastornos del movimiento como el Parkinson, o incluso trastornos psicológicos como la ansiedad o la depresión.
La disfunción salivatoria puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo enfermedades subyacentes como enfermedades neurológicas, infecciones, trastornos hormonales y el uso de ciertos medicamentos. También puede ser un síntoma de un trastorno subyacente, como el síndrome de Sjogren.
La sialorrea también puede deberse algunos factores dentales como son:
En el caso del ptialismo en niños, la afección suele estar promovida por la erupción de los dientes de leche. Un buen consejo es que traigas a tus hijos al servicio de odontopediatría desde que comienzan a erupcionar sus primeras piezas dentales.
Llevar las dentaduras postizas bien ajustadas es muy importante para que las funciones de la boca sean perfectas. Por lo tanto, visita periódicamente al odontólogo para asegurarte de que la prótesis está en perfecto estado.
Existen una serie de hábitos dentales que pueden ayudar a mejorar esta patología. Entre ellos encontramos:
La sialorrea, también conocida como exceso de salivación o hipersalivación, es un trastorno salivatorio en el que se produce un aumento en la cantidad de saliva producida. Esto puede causar molestias y dificultad para hablar y tragar, así como también puede conducir a problemas de apariencia estética en el rostro y la ropa.
No existe una diferencia entre sialorrea y ptialismo. Ambas son conocidas por la excesiva salivación producida por una enfermedad neurológica o por una anomalía anatómica de la cavidad oral.
Existen dos modalidades de tratamiento: los no invasivos y los invasivos (cirugía y radioterapia).
Los no invasivos se basa en proporcionarle una educación al paciente y a sus cuidadores para facilitarle la deglución de la saliva. cómo mantener en posición vertical el cuello y la cabeza, logoterapia, prótesis dentales, tratamiento farmacológico e inyección de toxina botulínica.
Existen una serie de enfermedades que producen sialorrea: esclerosis lateral amiotrófica, parálisis cerebral, parálisis facial, accidentes cerebro vasculares, encefalitis, hidrocefalia, síndrome de Down, enfermedades de párkinson.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la sialorrea no siempre es causada por una enfermedad subyacente y puede ser un síntoma de un trastorno psicológico como la ansiedad o la depresión.
Por eso, es importante consultar a un médico si se presenta una salivación abundante o incontrolable. El médico puede ayudar a determinar la causa subyacente y recomendar el tratamiento adecuado.
En algunos casos, la sialorrea puede causar dolor en la salivación, conocido como sialodinia. Los medicamentos llamados sialogogos pueden ser utilizados para reducir la producción de saliva y aliviar los síntomas de sialodinia. Sin embargo, estos medicamentos pueden tener efectos secundarios, por lo que deben ser usados bajo la supervisión de un médico.
En los fármacos que producen sialorrea o hipersalivación, encontramos el betacenol, el carbacol, la pilocarpina, el clonazepam, la epinefrina, la neostigmina o todos aquellos que contienen compuestos yodados.
Cuando la sialorrea es consecuencia de algún medicamento, es el médico el que puede modificar la pauta para evitar que esto llegue a un problema mayor.
En enfermería podemos definir la sialorrea, como la excreción excesiva de saliva por la boca como resultado de un aumento de su producción. Puede deberse a afecciones de la mucosa oral y de la lengua, estados de dentición y factores psicógenos.
Aunque en un porcentaje menor, existen una serie de tóxicos, que la exposición a ellos pueden producir sialorrea. Entre ellas encontramos el mercurio, el cobre, los insecticidas y arsénico.
Aunque la sialorrea es generalmente un trastorno leve, puede tener complicaciones graves si no se trata. Estas complicaciones incluyen dificultad para tragar y hablar, así como también puede conducir a problemas de apariencia estética en el rostro y la ropa. Si usted experimenta síntomas de sialorrea, es importante hablar con su médico para determinar la causa y recibir el tratamiento adecuado.
Se han trabajado muchos protocolos, valoraciones y mediciones terapéuticas para tratar la sialorrea.
Entre ellas encontramos: entrenamiento de las habilidades para comer y beber; estimulación oro-facial (congelación, frotación, vibración, manipulaciones, ejercicios orales motores/sensitivos); atención quirúrgica, medicación para la secreción orofaríngea, etc.
Las causas más frecuentes de la sialorrea están relacionadas con las enfermedades neurológicas como la parálisis cerebral, el Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el consumo de determinados fármacos, el embarazo, etc.
Aunque es cierto, que puede haber muchas otras causas como: inflamación de la garganta o amígdalas, colocación de una prótesis dental, implante dental, úlceras…
La sialorrea puede ser asociadas a diferentes causas. El primer contacto que debe hacer una persona que padece sialorrea es acudir a su médico de cabecera, para que realice las investigaciones convenientes para tratar e investigar el origen de la sialorrea.
El especialista que mejor va a poder informar al paciente e informarle, será el cirujano maxilofacial.
En resumen, la sialorrea, también conocida como exceso de salivación o hipersalivación, es un trastorno salivatorio en el que se produce un aumento en la cantidad de saliva producida.
Puede ser causada por una variedad de factores y puede tener complicaciones graves si no se trata, incluyendo trastornos neurológicos, trastornos del movimiento y trastornos psicológicos.
Los síntomas incluyen salivar mucho, salivando mucho, salivo mucho, salivar mucho de repente, mucha saliva en la boca, saliva abundante, salivacion abundante, porque salivo tanto, salivación, hipersialorrea, mucha saliva, tengo mucha saliva, saliva en la boca y porque salivo mucho.
Es importante hablar con su médico para determinar la causa y recibir el tratamiento adecuado, incluyendo medidas preventivas, medicamentos y terapias no farmacológicas.
Webs de referencia:
Asociación Española de Pediatria https://www.aeped.es/
Agencia Española del Medicamento https://cima.aemps.es/