Las principales manifestaciones bucales de la hepatitis incluyen xerostomía, enfermedades gingivales, mal aliento e ictericia de las mucosas. En la clínica dental, los pacientes con hepatitis requieren consideraciones especiales, como la evaluación del tiempo de protrombina antes de cirugías y limitar las dosis de medicamentos con metabolismo hepático. Además, se recomienda realizar tratamientos dentales no urgentes una vez que el paciente se recupere de la hepatitis activa y mantener precauciones de higiene rigurosas para evitar el riesgo de contagio.
El hígado es un órgano vital para el organismo. Se le atribuyen más de quinientas funciones, las más conocidas referentes a la digestión de los alimentos, pero tiene muchas más muy importantes. Entre las más destacadas se encuentran:
Como cualquier órgano del cuerpo humano, el hígado puede verse afectado por distintas enfermedades, ya sean de causa hereditaria, por uso de drogas u otros tóxicos, virus, etc.
Entre ellas se encuentra la hepatitis.
La OMS (organización mundial de la salud), define la hepatitis como una enfermedad inflamatoria del hígado, que puede ser causada por virus, bacterias, traumatismos, procesos autoinmunes, trastornos hereditarios o por tóxicos (por ejemplo el alcohol y algunos medicamentos).
Es una enfermedad bastante común. Aproximadamente un tercio de la población mundial está afectada de hepatitis.
Por ello es importante conocerla, y saber en qué puede afectarnos en nuestro día a día y más concretamente a nivel del tratamiento odontológico.
Puede tener un curso o evolución agudo o crónico. En la hepatitis aguda, la enfermedad aparece repentinamente y desaparece en cuestión de semanas o meses. En la hepatitis crónica, puede persistir la inflamación del hígado pero con el correcto funcionamiento de los lóbulos del hígado (hepatitis crónica persistente, cicatrización) o en el peor de los casos, derivar en una cirrosis hepática, en la que se destruye progresivamente el tejido del hígado, con el correspondiente fallo de las funciones del mismo, o en cáncer de hígado.
Cuando hablamos de tóxicos, nos estamos refiriendo a medicamentos, alcohol, suplementos y otras sustancias químicas. En algunos casos se desarrolla en cuestión de horas o días tras la exposición al tóxico, pero no siempre es así. A veces tarda meses en aparecer, tras un contacto continuado con la toxina en cuestión.
Sucede cuando el cuerpo produce anticuerpos que atacan y destruyen su propio tejido hepático. Las causas exactas que la producen no se conocen, pero parece ser que es una combinación de factores genéticos y ambientales que persisten en el tiempo los que provocan su inicio. Existen el tipo 1 y tipo 2.
Son las más frecuentes, y están causadas por virus. Hay cinco tipos de hepatitis víricas, nombradas con letras de la A a la E, y cada una de ellas está provocada por un virus diferente.
Las hepatitis víricas, igual que los otros tipos, pueden ser asintomáticas o presentar síntomas variables como, por ejemplo, náuseas, fiebre, ictericia, vómitos, etc. Dependiendo del tipo de hepatitis, unos síntomas serán más frecuentes que otros.
Hepatitis | Modo de Contagio | Síntomas | Vacuna | Tratamiento | Precauciones |
A | Vía oral o fecal | A menudo asintomática, similar a la gripe con ictericia | Disponible | No específico, cuidados generales | Lavado de manos, evitar relaciones sexuales, no preparar comida |
B | Contacto sexual, de madre a hijo, transfusiones sanguíneas | En adultos suele ser aguda, en niños puede cronificarse | Disponible | Depende de la fase y gravedad | Cuidado en consultas dentales |
C | Contacto directo con fluidos corporales infectados | Infección silenciosa, síntomas tardíos como sangrado fácil, pérdida de peso | Disponible | Disponible | Cuidado en consultas dentales |
D | Sólo en portadores del virus de la hepatitis B | Inflamación y daño al hígado | No específica, pero prevenida con la vacuna contra hepatitis B | Depende de la presencia de hepatitis B | Protección contra hepatitis B |
E | Consumo de agua contaminada | Enfermedad autolimitada, puede derivar en hepatitis fulminante | No disponible | Cuidados generales, puede requerir tratamiento especial en casos graves | Evitar agua contaminada |
se contagia por vía oral o fecal. La mayoría de la gente no presenta síntomas, y cuando los presentan, son parecidos a los de una gripe, acompañados de un poco de ictericia. Se confirmará la infección mediante una analítica sanguínea.
Existe una vacuna para prevenir esta hepatitis. No hay un tratamiento específico para esta hepatitis, y además, se suele curar sola.
En general se suele recomendar mucho descanso, control de náuseas y vómitos, tomar líquidos, evitar el alcohol…..
Es muy importante evitar el riesgo de contagio de la hepatitis a los demás, y en este tipo concreto de hepatitis, como precauciones básicas a tomar están: lavarse las manos cuidadosamente después de ir al baño, evitar mantener relaciones sexuales, no preparar comida para otras personas mientras se tenga la enfermedad….
Es una infección grave del hígado. Normalmente, en adultos, suele tener una evolución positiva, y la enfermedad no pasa de su fase aguda. Sin embargo en niños y bebés, puede cronificarse, con el consiguiente riesgo de que derive en cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado.
Existe vacuna para este tipo de hepatitis, pero no sirve de nada si ya padeces la enfermedad. Se contagia por contacto sexual, de madre a hijo a través de la placenta, transfusiones sanguíneas, etc.
Este tipo de hepatitis junto con la hepatitis C, son con las que más cuidado hay que tener en la consulta dental por el riesgo de transmisión.
También se transmite a través del contacto directo con fluídos corporales infectados. Al igual que para la hepatitis B, también existe vacuna preventiva para ella. La hepatitis C crónica, suele ser una infección silenciosa, sin síntomas, y al cabo de los años, aparecen los signos de la enfermedad. Entre ellos destacan el sangrado fácil, pérdida de peso, picazón en la piel, ictericia, etc.
También existe tratamiento para ella.
La produce el virus VHD, pero sólo en personas ya portadoras del virus de la hepatitis B. Es decir, si no tienes en tu cuerpo el VHB, jamás podrás desarrollar la hepatitis D. También causa inflamación y daño al hígado. Aunque no hay una vacuna específica contra este virus, si te proteges contra el virus de la hepatitis B con su correspondiente vacuna, ya estarás protegido contra el VHD.
Este virus entra en el organismo humano a través del intestino, siendo la causa principal el consumo de agua contaminada. Suele ser una enfermedad autolimitada, de unas dos a seis semanas de duración, pero en algunos casos, deriva en una hepatitis fulminante, que acaba siendo mortal.
Las principales manifestaciones bucales de esta enfermedad son: xerostomía, enfermedades gingivales, mal aliento, ictericia de las mucosas, erupciones peribucales, petequias o pequeñas hemorragias en las mucosas orales.
Son pacientes con mayor tendencia a la hemorragia en las cirugías o extracciones dentales, por lo que antes de realizar ninguna actuación, habrá que determinar el tiempo de protrombina, que debe ser menor al doble del valor normal( lo normal son 11 a 12 segundos). Además, habrá que tener en cuenta que por el daño del hígado, estos pacientes tendrán mayor sensibilidad ante determinados medicamentos.
En la clínica dental se nos pueden presentar distintos tipos de pacientes con hepatitis:
Estas son las consideraciones generales básicas que debemos tomar cuando un paciente con hepatitis (no en fase aguda) precisa tratamiento odontológico:
Hay que recalcar la importancia de que estos pacientes se realicen revisiones bucodentales periódicas, pues tienen mayor tendencia a tener problemas de salud oral. Además, es bien sabido que las enfermedades de la boca, pueden empeorar otras enfermedades sistémicas, en este caso las hepatitis, agravando la sintomatología y empeorando el estado de salud general.
Es por ello que, el odontólogo, en constante contacto con el hepatólogo, planificarán de la manera más adecuada para cada caso concreto, los tratamientos o pautas de prevención que cada paciente necesite.