Las revisiones dentales no solo no se deben dejar de hacer, sino que es recomendable realizarlas durante el embarazo. Solo así se pueden prevenir las diferentes complicaciones que pueden aparecer y afectar no solo a la salud, y la estética dental, sino al propio embarazo.
Son muchas las mujeres que acuden a la clínica, meses después de dar a luz, con problemas en la boca que, según nos comentan, han sido provocados por el embarazo.
En torno al embarazo y los problemas que este acarrea en la salud bucodental existen muchas dudas y mitos que queremos resolver.
En España, casi el 90% de las mujeres embarazadas no acuden a la revisión odontológica. Y esto se produce porque la mayoría de las madres piensan que un tratamiento bucodental puede poner en riesgo el embarazo.
Durante los meses de gestación, las mujeres experimentan cambios hormonales que pueden afectar a su salud bucodental. La inflamación, el enrojecimiento o el sangrado de encías son alguna de las patologías más comunes durante este periodo.
Según el Consejo General de Dentistas de España en su guía práctica de Salud Oral y Embarazo. Por ello, desde Clínicas Cleardent, recomendamos que antes, durante y después de esta etapa, acudan a sus revisiones periódicas con el dentista.
Solo así se pueden prevenir las diferentes complicaciones que pueden aparecer y afectar no solo a la salud, y la estética dental, sino al propio embarazo.
Tenéis disponible esta guía con consejos y pautas para evitar posibles complicaciones durante el embarazo.
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En caso de que el embarazo le produzca vómitos frecuentes
Una de las principales enfermedades bucodentales que se producen durante el embarazo es la gingivitis.
La gingivitis se produce cuando la placa (que contiene bacterias) se acumula en los dientes y produce toxinas que irritan las encías.
La causa de la gingivitis del embarazo es un aumento de la progesterona, que es la hormona sexual que segrega el ovario y que tiene la función de preparar el útero para la recepción del huevo fecundado. Esta (la progesterona) contribuye a aumentar el flujo sanguíneo a los tejidos de las encías, lo cual provoca que estas estén más sensibles, hinchadas y sangren con mayor facilidad durante el cepillado o el uso del hilo dental.
Estos cambios hormonales favorecen el crecimiento de algunas bacterias que provocan la gingivitis y pueden hacer que el tejido gingival esté más sensible. Aunque la gingivitis del embarazo puede aparecer en cualquier momento entre el segundo y el octavo mes de embarazo, suele ser más intensa durante el segundo trimestre.
Esta enfermedad es la afección bucal más común durante la gestación, padeciéndola entre el 60% y el 70% de las embarazadas.
Las caries son zonas de la superficie del diente dañadas, que se convierten en pequeñas agujeros o aberturas. Las caries se pueden producir a causa de una combinación de factores, como la acumulación de bacterias en la boca, la alimentación entre horas, la ingesta excesiva de bebidas azucaradas y una limpieza dental deficiente.
Durante el embarazo, existe un mayor riego de caries debido a los cambios hormonales de los que hemos hablado, cambios en la composición de la saliva, y los ácidos que se producen cuando hay reflujos gástricos. Todo esto hace que se eleve el riego de erosiones dentales y de caries.
La perimolisis es la erosión ácida que se produce en los dientes, producidos por los vómitos. Estos ácidos estomacales tienen un PH muy bajo que pueden producir, en el caso de ser constantes, una erosión del esmalte, dejando al descubierto la dentina, que es la segunda “capa” que recubre el diente. En el caso de las embarazadas, estos vómitos son comunes, lo que hace que, en el caso de no tener una buena salud bucodental, que la aparición de caries sea habitual.
Cuando una paciente embarazada acude a clínica, son muchas las preguntas que rondan su cabeza y que vamos a responder en estas líneas:
No solo se puede, sino que es recomendable acudir a revisiones dentales durante el embarazo. El segundo trimestre del embarazo es el momento más oportuno para realizarse los tratamientos, aunque, en el caso de tener alguna urgencia, es recomendable hacerse el tratamiento lo antes posible.
En principio, y si es necesario, se pueden realizar radiografías bucales puesto que la dosis de radiación es mínima. También se poder realizar radiografías periapicales, que son radiografías de una zona muy concreta de la boca.
Aun así, si es posible, se aconseja, durante el primer trimestre, intentar no realizar ningún tipo de exposición radiológica puesto que se está iniciando la formación de los órganos del bebé y solo si así lo prescribe el odontólogo.
El dentista elegirá la anestesia más apropiada, con lo que no existe ningún riesgo. Aun así, es recomendable ponerse en contacto con el ginecólogo para que este, junto con el odontólogo, establezcan las pautas más recomendables.
Las profilaxis dentales no solo se pueden hacer, sino que es recomendable hacerlas durante el embarazo. Es un tratamiento indoloro que no precisa de anestesia y que, junto a una buena higiene bucodental ayuda a prevenir enfermedades periodontales que puedan desembocar en infecciones.
Para colocarse un implante es necesario realizar una serie de procesos (radiografías, anestesias, etc…) que no son recomendables en los primeros meses del embarazo. El tratamiento de implantología en sí mismo no es peligroso, ni para la embarazada ni para el feto, aun así, al no ser un tratamiento especialmente urgente (aunque sí importante), se recomienda esperar a después del parto para realizar este tratamiento.
Lo primero y más importante: acudir a un dentista para hacer una revisión y conocer el origen de ese dolor e iniciar el tratamiento adecuado. Normalmente, este dolor de muelas es causado por el aumento de la sensibilidad dental y la inflamación de las encías causado por los cambios hormonales.
Existen remedios “caseros” que pueden ayudar con ese dolor (siempre después de haber consultado a un especialista) y que no “interfieren” en el embarazo.
Siempre bajo supervisión del odontólogo y, en caso de ser necesario, del ginecólogo, las embarazadas pueden tomar Paracetamol 500 gr cada 8 horas sin ningún tipo de riesgo, pero, como hemos comentado varias veces en este artículo, en caso de molestia, lo primero que hay que hacer es acudir a tu dentista para hacerte una revisión.
Hoy se sabe que esto no ocurre: el bebé no es ningún ladrón de huesos y la sabia naturaleza le proporciona el calcio suficiente para que su estructura ósea se forme sin que la madre pierda ninguna pieza.
Las revisiones dentales no solo no se deben dejar de hacer, sino que es recomendable realizarlas durante el embarazo.
En el caso de ser necesario, se puede hacer profilaxis dentales para evitar la acumulación de sarro en boca dado que las embarazadas son más propensas a problemas gingivales.
Se recomienda posponer los tratamientos no urgentes para el segundo trimestre del embarazo, aunque, en el caso de ser necesario, y bajo prescripción del odontólogo o ginecólogo, se podrán realizar estos.